El continente digital, gran desafío y oportunidad.


Mons. Celli en entrevista a Zenit: No bombardear con mensajes religiosos, sino principalmente dar testimonio.



Entrevista al presidente del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, Mons. Claudio María Celli. No bombardear con mensajes religiosos, sino principalmente dar testimonio. Son necesarias comunidades que acojan a quienes encontraron a Jesús en internet.

La fuerza primaria de la comunicación en la Iglesia es la atracción y no la propaganda religiosa y esto requiere nuestro testimonio personal. Por lo tanto en el desafío y oportunidad que plantea el continente digital los católicos tienen que estar presentes, dando más su testimonio que bombardeando de informaciones. Lo indicó el presidente del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, Mons. Claudio María Celli en esta entrevista a ZENIT, precisando que también es necesario el empeño de comunidades capaces de acoger de manera fraterna y concreta a estos hombres y mujeres que han encontrado a Jesús en la web.
¿Cuáles son hoy para la Iglesia los desafíos y novedades en la comunicación?
-- Mons. Celli: Yo pienso que uno de los grandes desafíos que hoy debemos enfrentar es especialmente la presencia de la Iglesia en el contexto creado por las nuevas tecnologías. Ciertamente la Iglesia tiene como punto de referencia el testimonio personal, y el Papa Francisco nos lo ha recordado nuevamente, como lo hicieron sus antecesores, y también Pablo VI con la Evangelii nutiandi: se subraya que la Iglesia comunica por atracción y no por propaganda religiosa. Entonces esto es importante: atracción significa que los otros entenderán el mensaje por nuestro testimonio. Esta es la fuerza primaria de la comunicación en la Iglesia.
Después tenemos a disposición los medios tradicionales, pienso a la prensa, a la radio y a la televisión, si bien es innegable que hoy las nuevas tecnologías de la comunicación dieron origen a lo que llamamos el continente digital. Por lo tanto diría que es el gran desafío pero también la gran oportunidad.
¿Y en las redes sociales?
-- Mons. Celli: En el gran contexto de las redes sociales estamos llamados a dar testimonio de los valores en los cuales creemos. Y por ello el papa Francisco en su primer mensaje con motivo de la Jornada mundial de las comunicaciones decía: 'No tengan miedo de entrar en las redes sociales'. No es una invitación ingénua. Todos nosotros sabemos de los riesgos y peligros que existen en las redes sociales y en internet.
El papa Francisco tiene una expresión muy simpática, dice que el problema no es bombardear las redes sociales con mensajes religiosos, sino que el tema profundo es el de dar testimonio. Hacer síntesis de vida, entre mi vida y el Evangelio. Porque el hombre de hoy, como nos recordaba el papa Pablo VI, cree más en los testimonios que en los maestros. Y si cree en un maestro es porque este maestro es un testigo.
Amigos míos diría que el tema de fondo es este, aceptar el desafío de las nuevas tecnologías, aceptar el desafío de estar presente en el continente digital y hacer que también en este continente resuene el gran anuncio del Evangelio.
¿Es importante que las conferencias episcopales, diócesis y parroquias tengan su web actualizada?
-- Mons. Celli: Nuevamente, creo que el tema no es solamente dar informaciones, sino que el problema es dar testimonio de vida. Es verdad que lamentablemente en el mundo no todas las diócesis tienen su página web y menos aún las parroquias. Pero creo que aquí también, como apenas dije, hay que recoger el desafío, evaluando y apreciando las oportunidades que se nos ofecen, de poder dialogar con esas persona que quizás nunca pondrán un pie en la iglesia, pero que entran en un sitio web.
 ¿Y basta la web?
-- Mons. Celli: Hay que reconocer que la vida cristiana no puede ser vivida solamente delante de la pantalla de un computer. La vida cristiana exige vivir en la comunidad. Entonces puedo encontrar a Jesús gracias a la ayuda rica y propositiva de un sito de internet, pero después tengo que encontrar a una comunidad que me acoge y me permite hacer un camino concreto de fe. Por lo tanto desde un punto de vista, doy la bienvenida a esos esfuerzos e intentos para que la Iglesia esté presente con sus páginas web, agradables, simpáticas y estimulantes, que invitan a hacer una reflexión, que permiten al hombre y a la mujer de hoy de encontrar a Jesús y conocerlo mejor. Pero después está el empeño grande de que existan comunidades capaces de acoger de manera fraterna y concreta a estos hombres y mujeres que han encontrado a Jesús en la web.
 Quienes trabajan en la información tienen que ser imparciales pero sin ser indiferentes, ¿cómo lograrlo?
-- Mons. Celli: Estamos llamados a ser servidores de la verdad. Pienso a las hermosas palabras de Benedicto XVI cuando dijo que nuestra comunicación tiene que estar al servicio de la verdad sobre el hombre. La prensa, todos nuestros instrumentos de comunicación, tienen que estar a disposición de la verdad sobre el hombre. Es el gran desafío porque indudablemente se corren riesgos. Porque si el criterio es el provecho personal o determinados resultados económicos acabo por no respetar al hombre. En cambio aquí, nuestra información, nuestra comunicación, y por ello prefiero hablar de comunicación que de informaicón, nuestra comunicación tiene que estar realmente centrada en el hombre y decir siempre la verdad sobre el hombre. Defender al hombre y hacer que el hombre pueda en el contexto de hoy, tenga la ocasión y la oportunidad de crecer para realizar plenamente su vocación. Por: Mons. Claudio María Celli | Fuente: www.pccs.va