“Entre la fuerza del Espíritu y el consuelo de Dios: nuestra parroquia alza la mirada”. Carmelo Guerra 25/05/26


Con el corazón lleno de gratitud y alegría damos gracias a Dios por todo lo vivido en nuestra parroquia durante este intenso y bendecido fin de semana. El pasado viernes 22 de mayo, nuestra comunidad celebró con emoción la Confirmación de 29 jóvenes y adultos que, fortalecidos por el don del Espíritu Santo, dieron un paso importante en su vida cristiana, acompañados por nuestro obispo Monseñor Don José Mazuelos Pérez. Fue una celebración llena de fe, esperanza y compromiso, donde pudimos contemplar cómo el Señor sigue llamando y actuando en medio de nosotros.

Cada confirmado representa una Iglesia viva, joven y abierta al futuro. Sus rostros, sus ilusiones y sus ganas de seguir a Cristo nos recuerdan que Dios continúa sembrando esperanza en nuestra comunidad parroquial. Como familia cristiana, nos sentimos orgullosos de acompañarlos y animarlos para que sigan creciendo en la fe y siendo testigos del Evangelio en medio del mundo.
Asimismo, el sábado vivimos otro momento profundamente significativo con la celebración comunitaria del sacramento de la Unción de Enfermos. Allí contemplamos el rostro cercano y misericordioso de Jesús que consuela, fortalece y acompaña a quienes viven la enfermedad, el sufrimiento o la fragilidad. Fue una celebración cargada de ternura, oración y esperanza, donde nuestros mayores y enfermos sintieron el cariño de toda la comunidad.
Estos dos momentos tan distintos y a la vez tan unidos entre sí, la fuerza del Espíritu en los confirmados y el consuelo de Dios en los enfermos— nos muestran una Iglesia que camina unida en todas las etapas de la vida, una Iglesia que acompaña, sostiene y anuncia el amor de Cristo.
Todo ello cobra aún más sentido a la luz del lema de la visita del papa León XIV a España: “Alza la mirada”. Estas palabras son una invitación a mirar más allá de nuestras dificultades, de nuestros miedos o rutinas, y descubrir que Dios sigue obrando maravillas entre nosotros. Alzar la mirada es reconocer que el Espíritu Santo continúa renovando la Iglesia; es descubrir esperanza en nuestros jóvenes y fortaleza en nuestros enfermos; es caminar con confianza sabiendo que Cristo permanece vivo en medio de su pueblo.
Hoy nuestra parroquia y la Unidad Pastoral de Agüimes está llamada precisamente a eso: a levantar la mirada y seguir adelante con ilusión, unidos como comunidad, construyendo una Iglesia cercana, alegre y comprometida. Que todo lo vivido este fin de semana nos impulse a continuar siendo luz para los demás y testigos del amor de Dios en nuestro barrio, en nuestras familias y en nuestra sociedad.
Que el Señor siga bendiciendo abundantemente a nuestra comunidad parroquial y que María, nuestra Madre del Rosario, nos acompañe siempre en el camino de la fe.
Con alegría y gratitud.
Carmelo Guerra

25/05/26