Eucaristía desde Agüimes,29 de noviembre, I Domingo de Adviento, Ciclo B.


Eucaristía desde la Parroquia San Sebastián de Agüimes domingo 29 de noviembre de 2020 , correspondiente al I Domingo de Adviento, Ciclo B.
Desde nuestro Canal de YouTube Parroquia de Agüimes y nuestra web.
Pedimos a todas aquellas personas entendidas en esto de las Redes Sociales e Internet hagan posible llegar estos medios a los enfermos y personas mayores de la familia, Gracias.

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COMUNIÓN ESPIRITUAL.(Para rezarlo en el momento de la Comunión)

Creo, Jesús mío,
que estáis realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Os amo sobre todas las cosas
y deseo recibiros en mi alma.
Pero como ahora no puedo recibiros sacramentado,
venid al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya os hubiese recibido,
os abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás
Me aparte de Ti. Amén.





Los párrocos de Agüimes e Ingenio, reflexionan cada semana sobre el Adviento.


Los curas de Agüimes e Ingenio nos llevamos muy bien. Y por eso hemos decidido compartir una reflexión cada semana del tiempo de Adviento que ahora empieza. Queremos vivir y transmitir esperanza en este tiempo cercano a la Navidad. Esperanza en seguir colaborando juntos y que nuestros pueblos y parroquias también lo hagan. Siempre lo hemos hecho así como también lo hacen los curas de Carrizal, Arinaga y Cruce de Arinaga. Somos un mismo arciprestazgo y queremos ser un signo de unidad que nos anime a todos. 
Hoy empezamos con lo que escribe Jesús Vega Mesa, de la Parroquia de Ingenio.

1º Domingo de Adviento.

TE DESEO UN BUEN ADVIENTO, RAQUEL


Raquel me contaba ayer que, en su empresa, anunciaron que antes de final de año va a haber más de quince despidos. Y yo le dije a Raquel:

-Te deseo un buen adviento.

Ella se quedó "en treinta y tres" y me miró con sorpresa, preguntándose: ¿Qué yo necesito un buen adviento? ¿Qué tiene que ver eso con que de repente me puedo quedar sin trabajo en estos momentos tan difíciles?

Adviento, tú lo sabes muy bien, Raquel, es la esperanza de que alguien va a venir y las cosas pueden ser mejores. Cada vez que uno recupera la ilusión, ansía algo o a alguien que le produce paz y alegría es Adviento. Y hay épocas, como esta de la pandemia, que uno necesita más que nunca un buen Adviento.

Mi amigo Antonio lleva más de un año en tiempo de adviento. Le detectaron un cáncer y el hombre anda sin perder la esperanza ni la alegría. Le han surgido muchas dificultades en esta etapa de su vida, pero intenta mantener la fortaleza interior. Es el duro adviento de Antonio. Un adviento que es útil, muy útil para la vida aunque pueda parecer lo contrario.

A Lidia la despidieron de su trabajo casi de un día para otro. El mundo se le vino encima porque tiene dos niñas a las que cuidar, dar de comer, vestir y animar. Pudo derrumbarse, pero no. Se quedó sin trabajo pero no sin fe, ilusiones y amigos. Y Lidia empezó un adviento duro pero lleno de esperanza.

-Alguna solución tendrá que aparecer, se dijo.

Y rezó y lloró y compartió con quien pudo. No está desesperada sino todo lo contrario.

Hay quien quiere vivir la Navidad sin pasar por el Adviento. Tremendo error. Hay quien quiere vivir la fiesta y comerse el turrón sin probar la dureza de la lucha, del esfuerzo y las limitaciones.

Sólo se saborea una Navidad feliz cuando se ha caminado por un adviento de esfuerzo, reflexión y oración; de preparación para recibir la alegría de que Jesús viene a nuestra vida.

Hoy enciendo la primera vela de la Corona de Adviento y pienso y pido a Dios por todos los que ahora mismo han perdido ilusiones, fe, trabajo, salud, amigos.

Te deseo un buen adviento, Raquel. 
Y a ustedes mis vecinos y amigos también. Enciende ya tu primera vela. 
Que se encienda la esperanza. 
Rvdo. Don Jesús Vega Mesa
Párroco de Ingenio






La Parroquia de Agüimes y sus Medios Digitales te invitan a vivir el Adviento y coger la llamada de Jesús en tu corazón.


La Parroquia de San Sebastián de Agüimes y sus Medios Digitales te quieren invitar a vivir este nuevo tiempo fuerte de la Iglesia, El Adviento.

Queremos que estés atento a la llamada de Jesús y esperamos que le contestes porque Él nos viene a visitar a todos, en nuestro corazón.

*(Recuerda tener el móvil bien cargado de batería)

Eucaristía desde Agüimes, Solemnidad de Cristo Rey del Universo, finalización del año litúrgico


Eucaristía correspondiente al Domingo XXXIV del Tiempo Ordinario, Solemnidad de Cristo Rey del Universo.
A través de nuestro Canal de YouTube, Parroquia de Agüimes
Llamamiento a los expertos de la casa con internet, rogamos faciliten estos medios a enfermos y personas mayores y así puedan participar de la celebración.
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COMUNIÓN ESPIRITUAL.(Para rezarlo en el momento de la Comunión)

Creo, Jesús mío,
que estáis realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Os amo sobre todas las cosas
y deseo recibiros en mi alma.
Pero como ahora no puedo recibiros sacramentado,
venid al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya os hubiese recibido,
os abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás
Me aparte de Ti. Amén.



Eucaristía desde Agüimes, 15 de noviembre, Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario. Jornada Mundial de los Pobres.


Eucaristía  domingo 15 de noviembre de 2020 , correspondiente al Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario, Ciclo A.
Desde nuestro Canal de YouTube Parroquia de Agüimes y nuestra web.
Pedimos a todas aquellas personas entendidas en esto de las Redes Sociales e Internet hagan posible llegar estos medios a los enfermos y personas mayores de la familia, Gracias.
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COMUNIÓN ESPIRITUAL.(Para rezarlo en el momento de la Comunión)

Creo, Jesús mío,
que estáis realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Os amo sobre todas las cosas
y deseo recibiros en mi alma.
Pero como ahora no puedo recibiros sacramentado,
venid al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya os hubiese recibido,
os abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás
Me aparte de Ti. Amén.

Eucaristía ,sábado 14 de noviembre desde la Parroquia San Rafael Arcángel de Vecindario.


La eucaristía de hoy sábado 14 de noviembre en DIRECTO será retransmitida desde la Parroquia San Rafael Arcángel de Vecindario, a las 7:30 de la tarde.
Correspondiente al Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario,Ciclo A.
Mañana Domingo 15 de noviembre será retransmitida en DIRECTO desde nuestra Parroquia San Sebastián de Agüimes a las 7 de la tarde, ya mañana pondremos enlace.


COMUNIÓN ESPIRITUAL.(Para rezarlo en el momento de la Comunión)

Creo, Jesús mío,
que estáis realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Os amo sobre todas las cosas
y deseo recibiros en mi alma.
Pero como ahora no puedo recibiros sacramentado,
venid al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya os hubiese recibido,
os abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás
Me aparte de Ti. Amén.

Alumnado de 2ºBachillerato de IES Joaquín Artiles, Si me dan a elegir, me quedo en el aula...



Los alumnos de enseñanzas no universitarias de Canarias hemos comenzado las clases presenciales tras seis meses sin entrar en las aulas. Los últimos cuatro meses del curso pasado los pasamos encerrados en casa, viéndonos las caras, cuando lo lográbamos, a través de una pantalla. El regreso al centro, para casi todos, ha supuesto un gran alivio. El contacto y la cercanía ya eran necesarios.

Hemos tenido que adaptarnos a una serie de medidas totalmente nuevas para nosotros y, a la vez, necesarias para que la convivencia sea posible con la menor cantidad de riesgo de contagios. Sin embargo, vale la pena ese esfuerzo que estamos realizando porque el aprendizaje a través de clases online no fue bueno, y ahora estamos empezando a levantar cabeza.Este comienzo de curso nos está costando un poco, pero nos anima pensar que tenemos al profesorado presente para resolver dudas o volver a explicar algún contenido, sin pantallas, sin cortes de voz, sin caídas del servidor, etc. También nos fortalece mucho la presencia física de nuestros compañeros y compañeras, nos ayudamos con las tareas. No solo aprendemos en el centro los conocimientos impartidos en clase, aprendemos a ser prudentes viviendo la situación que nos toca sin aislarnos.
Destacamos que en el IES Joaquín Artiles respetamos las medidas sanitarias y las distancias mínimas siempre. Tanto alumnado como docentes evitamos las aglomeraciones haciendo filas, nos desinfectamos las manos antes de cada clase, así como los pupitres y sillas al salir y entrar al aula. Además, el centro cuenta con dispensadores de gel hidroalcohólico, alfombra de desinfección y marcas en el suelo de las aulas que indican la correcta distancia entre estudiantes.
A pesar de todas estas medidas de seguridad, la incertidumbre a principio de curso entre alumnado, profesorado y familias fue inevitable. Era de vital importancia seguir dichas medidas, ya que desde que se produjese un caso positivo saltarían las alarmas. La cautela, entonces, sería la protagonista puesto que, de producirse más casos, nos volveríamos a ver detrás de una pantalla y con todas las consecuencias que ello conlleva: sacar adelante un curso mediante un método muy distinto y al que no todo el mundo puede acceder. Por eso, hay que aplaudir la labor que se está llevando a cabo para que los centros educativos sean un lugar seguro. Hasta la fecha, las clases están siguiendo el mismo ritmo que en años anteriores cuando esta situación no existía. Esto demuestra la buena gestión de la comunidad educativa y el respeto de las normas por el alumnado y familias.
Si me das a elegir... ¡me quedo con la enseñanza presencial!
*Artículo redactado colectivamente por el alumnado de los grupos B y C de 2º de Bachillerato en la materia de Lengua Castellana y Literatura del IES Joaquín Artiles de Agüimes como práctica para la mejora de la competencia lingüística.

Desde la Parroquia de Agüimes les deseamos que el curso siga así y que tengan mucha suerte. Ánimo a toda la comunidad educativa.

Mensaje del Papa Francisco,IV Jornada Mundial de los Pobres,15 de noviembre de 2020.


 IV JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES

Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario
15 de noviembre de 2020
 

“Tiende tu mano al pobre” (cf. Si 7,32)

 

“Tiende tu mano al pobre” (cf. Si 7,32). La antigua sabiduría ha formulado estas palabras como un código sagrado a seguir en la vida. Hoy resuenan con todo su significado para ayudarnos también a nosotros a poner nuestra mirada en lo esencial y a superar las barreras de la indiferencia. La pobreza siempre asume rostros diferentes, que requieren una atención especial en cada situación particular; en cada una de ellas podemos encontrar a Jesús, el Señor, que nos reveló estar presente en sus hermanos más débiles (cf. Mt 25,40).

1. Tomemos en nuestras manos el Eclesiástico, también conocido como Sirácida, uno de los libros del Antiguo Testamento. Aquí encontramos las palabras de un sabio maestro que vivió unos doscientos años antes de Cristo. Él buscaba la sabiduría que hace a los hombres mejores y capaces de escrutar en profundidad las vicisitudes de la vida. Lo hizo en un momento de dura prueba para el pueblo de Israel, un tiempo de dolor, luto y miseria causado por el dominio de las potencias extranjeras. Siendo un hombre de gran fe, arraigado en las tradiciones de sus antepasados, su primer pensamiento fue dirigirse a Dios para pedirle el don de la sabiduría. Y el Señor le ayudó.

Desde las primeras páginas del libro, el Sirácida expone sus consejos sobre muchas situaciones concretas de la vida, y la pobreza es una de ellas. Insiste en el hecho de que en la angustia hay que confiar en Dios: «Endereza tu corazón, mantente firme y no te angusties en tiempo de adversidad. Pégate a él y no te separes, para que al final seas enaltecido. Todo lo que te sobrevenga, acéptalo, y sé paciente en la adversidad y en la humillación. Porque en el fuego se prueba el oro, y los que agradan a Dios en el horno de la humillación. En las enfermedades y en la pobreza pon tu confianza en él. Confía en él y él te ayudará, endereza tus caminos y espera en él. Los que teméis al Señor, aguardad su misericordia y no os desviéis, no sea que caigáis» (2,2-7).

2. Página tras página, descubrimos un precioso compendio de sugerencias sobre cómo actuar a la luz de una relación íntima con Dios, creador y amante de la creación, justo y providente con todos sus hijos. Sin embargo, la constante referencia a Dios no impide mirar al hombre concreto; al contrario, las dos cosas están estrechamente relacionadas.

Lo demuestra claramente el pasaje del cual se toma el título de este Mensaje (cf. 7,29-36). La oración a Dios y la solidaridad con los pobres y los que sufren son inseparables. Para celebrar un culto que sea agradable al Señor, es necesario reconocer que toda persona, incluso la más indigente y despreciada, lleva impresa en sí la imagen de Dios. De tal atención deriva el don de la bendición divina, atraída por la generosidad que se practica hacia el pobre. Por lo tanto, el tiempo que se dedica a la oración nunca puede convertirse en una coartada para descuidar al prójimo necesitado; sino todo lo contrario: la bendición del Señor desciende sobre nosotros y la oración logra su propósito cuando va acompañada del servicio a los pobres.

3. ¡Qué actual es esta antigua enseñanza, también para nosotros! En efecto, la Palabra de Dios va más allá del espacio, del tiempo, de las religiones y de las culturas. La generosidad que sostiene al débil, consuela al afligido, alivia los sufrimientos, devuelve la dignidad a los privados de ella, es una condición para una vida plenamente humana. La opción por dedicarse a los pobres y atender sus muchas y variadas necesidades no puede estar condicionada por el tiempo a disposición o por intereses privados, ni por proyectos pastorales o sociales desencarnados. El poder de la gracia de Dios no puede ser sofocado por la tendencia narcisista a ponerse siempre uno mismo en primer lugar.

Mantener la mirada hacia el pobre es difícil, pero muy necesario para dar a nuestra vida personal y social la dirección correcta. No se trata de emplear muchas palabras, sino de comprometer concretamente la vida, movidos por la caridad divina. Cada año, con la Jornada Mundial de los Pobres, vuelvo sobre esta realidad fundamental para la vida de la Iglesia, porque los pobres están y estarán siempre con nosotros (cf. Jn 12,8) para ayudarnos a acoger la compañía de Cristo en nuestra vida cotidiana.

4. El encuentro con una persona en condición de pobreza siempre nos provoca e interroga. ¿Cómo podemos ayudar a eliminar o al menos aliviar su marginación y sufrimiento? ¿Cómo podemos ayudarla en su pobreza espiritual? La comunidad cristiana está llamada a involucrarse en esta experiencia de compartir, con la conciencia de que no le está permitido delegarla a otros. Y para apoyar a los pobres es fundamental vivir la pobreza evangélica en primera persona. No podemos sentirnos “bien” cuando un miembro de la familia humana es dejado al margen y se convierte en una sombra. El grito silencioso de tantos pobres debe encontrar al pueblo de Dios en primera línea, siempre y en todas partes, para darles voz, defenderlos y solidarizarse con ellos ante tanta hipocresía y tantas promesas incumplidas, e invitarlos a participar en la vida de la comunidad.

Es cierto, la Iglesia no tiene soluciones generales que proponer, pero ofrece, con la gracia de Cristo, su testimonio y sus gestos de compartir. También se siente en la obligación de presentar las exigencias de los que no tienen lo necesario para vivir. Recordar a todos el gran valor del bien común es para el pueblo cristiano un compromiso de vida, que se realiza en el intento de no olvidar a ninguno de aquellos cuya humanidad es violada en las necesidades fundamentales.

5. Tender la mano hace descubrir, en primer lugar, a quien lo hace, que dentro de nosotros existe la capacidad de realizar gestos que dan sentido a la vida. ¡Cuántas manos tendidas se ven cada día! Lamentablemente, sucede cada vez más a menudo que la prisa nos arrastra a una vorágine de indiferencia, hasta el punto de que ya no se sabe más reconocer todo el bien que cotidianamente se realiza en el silencio y con gran generosidad. Así sucede que, sólo cuando ocurren hechos que alteran el curso de nuestra vida, nuestros ojos se vuelven capaces de vislumbrar la bondad de los santos “de la puerta de al lado”, «de aquellos que viven cerca de nosotros y son un reflejo de la presencia de Dios» (Exhort. ap. Gaudete et exsultate, 7), pero de los que nadie habla. Las malas noticias son tan abundantes en las páginas de los periódicos, en los sitios de internet y en las pantallas de televisión, que nos convencen que el mal reina soberano. No es así. Es verdad que está siempre presente la maldad y la violencia, el abuso y la corrupción, pero la vida está entretejida de actos de respeto y generosidad que no sólo compensan el mal, sino que nos empujan a ir más allá y a estar llenos de esperanza.

6. Tender la mano es un signo: un signo que recuerda inmediatamente la proximidad, la solidaridad, el amor. En estos meses, en los que el mundo entero ha estado como abrumado por un virus que ha traído dolor y muerte, desaliento y desconcierto, ¡cuántas manos tendidas hemos podido ver! La mano tendida del médico que se preocupa por cada paciente tratando de encontrar el remedio adecuado. La mano tendida de la enfermera y del enfermero que, mucho más allá de sus horas de trabajo, permanecen para cuidar a los enfermos. La mano tendida del que trabaja en la administración y proporciona los medios para salvar el mayor número posible de vidas. La mano tendida del farmacéutico, quién está expuesto a tantas peticiones en un contacto arriesgado con la gente. La mano tendida del sacerdote que bendice con el corazón desgarrado. La mano tendida del voluntario que socorre a los que viven en la calle y a los que, a pesar de tener un techo, no tienen comida. La mano tendida de hombres y mujeres que trabajan para proporcionar servicios esenciales y seguridad. Y otras manos tendidas que podríamos describir hasta componer una letanía de buenas obras. Todas estas manos han desafiado el contagio y el miedo para dar apoyo y consuelo.

7. Esta pandemia llegó de repente y nos tomó desprevenidos, dejando una gran sensación de desorientación e impotencia. Sin embargo, la mano tendida hacia el pobre no llegó de repente. Ella, más bien, ofrece el testimonio de cómo nos preparamos a reconocer al pobre para sostenerlo en el tiempo de la necesidad. Uno no improvisa instrumentos de misericordia. Es necesario un entrenamiento cotidiano, que proceda de la conciencia de lo mucho que necesitamos, nosotros los primeros, de una mano tendida hacia nosotros.

Este momento que estamos viviendo ha puesto en crisis muchas certezas. Nos sentimos más pobres y débiles porque hemos experimentado el sentido del límite y la restricción de la libertad. La pérdida de trabajo, de los afectos más queridos y la falta de las relaciones interpersonales habituales han abierto de golpe horizontes que ya no estábamos acostumbrados a observar. Nuestras riquezas espirituales y materiales fueron puestas en tela de juicio y descubrimos que teníamos miedo. Encerrados en el silencio de nuestros hogares, redescubrimos la importancia de la sencillez y de mantener la mirada fija en lo esencial. Hemos madurado la exigencia de una nueva fraternidad, capaz de ayuda recíproca y estima mutua. Este es un tiempo favorable para «volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo [...]. Ya hemos tenido mucho tiempo de degradación moral, burlándonos de la ética, de la bondad, de la fe, de la honestidad [...]. Esa destrucción de todo fundamento de la vida social termina enfrentándonos unos con otros para preservar los propios intereses, provoca el surgimiento de nuevas formas de violencia y crueldad e impide el desarrollo de una verdadera cultura del cuidado del ambiente» (Carta enc. Laudato si’, 229). En definitiva, las graves crisis económicas, financieras y políticas no cesarán mientras permitamos que la responsabilidad que cada uno debe sentir hacia al prójimo y hacia cada persona permanezca aletargada.

8. “Tiende la mano al pobre” es, por lo tanto, una invitación a la responsabilidad y un compromiso directo de todos aquellos que se sienten parte del mismo destino. Es una llamada a llevar las cargas de los más débiles, como recuerda san Pablo: «Mediante el amor, poneos al servicio los unos de los otros. Porque toda la Ley encuentra su plenitud en un solo precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. [...] Llevad las cargas los unos de los otros» (Ga 5,13-14; 6,2). El Apóstol enseña que la libertad que nos ha sido dada con la muerte y la resurrección de Jesucristo es para cada uno de nosotros una responsabilidad para ponernos al servicio de los demás, especialmente de los más débiles. No se trata de una exhortación opcional, sino que condiciona de la autenticidad de la fe que profesamos.

El libro del Eclesiástico viene otra vez en nuestra ayuda: sugiere acciones concretas para apoyar a los más débiles y también utiliza algunas imágenes evocadoras. En un primer momento toma en consideración la debilidad de cuantos están tristes: «No evites a los que lloran» (7,34). El período de la pandemia nos obligó a un aislamiento forzoso, incluso impidiendo que pudiéramos consolar y permanecer cerca de amigos y conocidos afligidos por la pérdida de sus seres queridos. Y sigue diciendo el autor sagrado: «No dejes de visitar al enfermo» (7,35). Hemos experimentado la imposibilidad de estar cerca de los que sufren, y al mismo tiempo hemos tomado conciencia de la fragilidad de nuestra existencia. En resumen, la Palabra de Dios nunca nos deja tranquilos y continúa estimulándonos al bien.

9. “Tiende la mano al pobre” destaca, por contraste, la actitud de quienes tienen las manos en los bolsillos y no se dejan conmover por la pobreza, de la que a menudo son también cómplices. La indiferencia y el cinismo son su alimento diario. ¡Qué diferencia respecto a las generosas manos que hemos descrito! De hecho, hay manos tendidas para rozar rápidamente el teclado de una computadora y mover sumas de dinero de una parte del mundo a otra, decretando la riqueza de estrechas oligarquías y la miseria de multitudes o el fracaso de naciones enteras. Hay manos tendidas para acumular dinero con la venta de armas que otras manos, incluso de niños, usarán para sembrar muerte y pobreza. Hay manos tendidas que en las sombras intercambian dosis de muerte para enriquecerse y vivir en el lujo y el desenfreno efímero. Hay manos tendidas que por debajo intercambian favores ilegales por ganancias fáciles y corruptas. Y también hay manos tendidas que, en el puritanismo hipócrita, establecen leyes que ellos mismos no observan.

En este panorama, «los excluidos siguen esperando. Para poder sostener un estilo de vida que excluye a otros, o para poder entusiasmarse con ese ideal egoísta, se ha desarrollado una globalización de la indiferencia. Casi sin advertirlo, nos volvemos incapaces de compadecernos ante los clamores de los otros, ya no lloramos ante el drama de los demás ni nos interesa cuidarlos, como si todo fuera una responsabilidad ajena que no nos incumbe» (Exhort. ap. Evangelii gaudium54). No podemos ser felices hasta que estas manos que siembran la muerte se transformen en instrumentos de justicia y de paz para el mundo entero.

10. «En todas tus acciones, ten presente tu final» (Si 7,36). Esta es la expresión con la que el Sirácida concluye su reflexión. El texto se presta a una doble interpretación. La primera hace evidente que siempre debemos tener presente el fin de nuestra existencia. Acordarse de nuestro destino común puede ayudarnos a llevar una vida más atenta a quien es más pobre y no ha tenido las mismas posibilidades que nosotros. Existe también una segunda interpretación, que evidencia más bien el propósito, el objetivo hacia el que cada uno tiende. Es el fin de nuestra vida que requiere un proyecto a realizar y un camino a recorrer sin cansarse. Y bien, la finalidad de cada una de nuestras acciones no puede ser otra que el amor. Este es el objetivo hacia el que nos dirigimos y nada debe distraernos de él. Este amor es compartir, es dedicación y servicio, pero comienza con el descubrimiento de que nosotros somos los primeros amados y movidos al amor. Este fin aparece en el momento en que el niño se encuentra con la sonrisa de la madre y se siente amado por el hecho mismo de existir. Incluso una sonrisa que compartimos con el pobre es una fuente de amor y nos permite vivir en la alegría. La mano tendida, entonces, siempre puede enriquecerse con la sonrisa de quien no hace pesar su presencia y la ayuda que ofrece, sino que sólo se alegra de vivir según el estilo de los discípulos de Cristo.

En este camino de encuentro cotidiano con los pobres, nos acompaña la Madre de Dios que, de modo particular, es la Madre de los pobres. La Virgen María conoce de cerca las dificultades y sufrimientos de quienes están marginados, porque ella misma se encontró dando a luz al Hijo de Dios en un establo. Por la amenaza de Herodes, con José su esposo y el pequeño Jesús huyó a otro país, y la condición de refugiados marcó a la sagrada familia durante algunos años. Que la oración a la Madre de los pobres pueda reunir a sus hijos predilectos y a cuantos les sirven en el nombre de Cristo. Y que esta misma oración transforme la mano tendida en un abrazo de comunión y de renovada fraternidad.

Roma, en San Juan de Letrán, 13 de junio de 2020, memoria litúrgica de san Antonio de Padua.

 Francisco

-Descargar Subsidio Pastoral

Eucaristía desde Agüimes, Domingo XXXII del Tiempo Ordinario, Día de la Iglesia Diocesana.



Eucaristía desde la Parroquia San Sebastián de Agüimes, a través de nuestro Canal de YouTube, correspondiente al Domingo XXXII del Tiempo Ordinario, aquí les dejamos el reproductor para poder participar desde nuestra web parroquial.
Los más expertos de la familia en redes sociales, internet etc... les pedimos hagan posible estos medios a enfermos, personas mayores y así poder participar de la Santa Eucaristía, Gracias.
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COMUNIÓN ESPIRITUAL.(Para rezarlo en el momento de la Comunión)

Creo, Jesús mío,
que estáis realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Os amo sobre todas las cosas
y deseo recibiros en mi alma.
Pero como ahora no puedo recibiros sacramentado,
venid al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya os hubiese recibido,
os abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás
Me aparte de Ti. Amén.

Día de la Iglesia Diocesana, domingo 8 de noviembre de 2020,"Somos una gran familia contigo"


 “Somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo es el lema del Día la Iglesia Diocesana que se celebrará este año el día 8 de noviembre. El secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia invita a colaborar con tu parroquia aportando lo que tenemos: tiempo, cualidades, colaboración económica y oración.

Somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos corresponsables de la labor de la Iglesia y de su sostenimiento.  En toda familia hay necesidades y la parroquia es una gran familia que necesita tu ayuda. La campaña ofrece el hashtag  #SomosUnaGranFamiliaContigo  para difundirla en redes sociales.

Breve reflexión en la Festividad de los fieles difuntos y canto "Al Atardecer de la Vida".


El Evangelio evoca el hecho más fundamental del cristiano: la muerte y resurrección de Jesús. Hagamos nuestra, hoy, la plegaria del Buen Ladrón: «Jesús, acuérdate de mí» (Lc 23,42). «La Iglesia no ruega por los santos como ruega por los difuntos, que duermen en el Señor, sino que se encomienda a las oraciones de aquéllos y ruega por éstos», decía san Agustín en un Sermón. Una vez al año, por lo menos, los cristianos nos preguntamos sobre el sentido de nuestra vida y sobre el sentido de nuestra muerte y resurrección. Es el día de la conmemoración de los fieles difuntos, de la que san Agustín nos ha mostrado su distinción respecto a la fiesta de Todos los Santos.


Los sufrimientos de la Humanidad son los mismos que los de la Iglesia y, sin duda, tienen en común que todo sufrimiento humano es de algún modo privación de vida. Por eso, la muerte de un ser querido nos produce un dolor tan indescriptible que ni tan sólo la fe puede aliviarlo. Así, los hombres siempre han querido honrar a los difuntos. La memoria, en efecto, es un modo de hacer que los ausentes estén presentes, de perpetuar su vida. Pero sus mecanismos psicológicos y sociales amortiguan los recuerdos con el tiempo. Y si eso puede humanamente llevar a la angustia, cristianamente, gracias a la resurrección, tenemos paz. La ventaja de creer en ella es que nos permite confiar en que, a pesar del olvido, volveremos a encontrarlos en la otra vida.
Una segunda ventaja de creer es que, al recordar a los difuntos, oramos por ellos. Lo hacemos desde nuestro interior, en la intimidad con Dios, y cada vez que oramos juntos, en la Eucaristía, no estamos solos ante el misterio de la muerte y de la vida, sino que lo compartimos como miembros del Cuerpo de Cristo. Más aún: al ver la cruz, suspendida entre el cielo y la tierra, sabemos que se establece una comunión entre nosotros y nuestros difuntos. Por eso, san Francisco proclamó agradecido: «Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana, la muerte corporal».

Fra. Agustí BOADAS Llavat OFM

Canto Al Atardecer de la Vida...

Eucaristía desde Agüimes , domingo 1 de noviembre , Solemnidad de todos los Santos.


Hoy festividad de Todos los Santos, eucaristía desde nuestra Parroquia de Agüimes.
Aviso a los más expertos de la familia, en la medida de las posibilidades hacer llegar estos medios a enfermos y personas mayores, Gracias.


COMUNIÓN ESPIRITUAL.(Para rezarlo en el momento de la Comunión)

Creo, Jesús mío,
que estáis realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Os amo sobre todas las cosas
y deseo recibiros en mi alma.
Pero como ahora no puedo recibiros sacramentado,
venid al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya os hubiese recibido,
os abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás
Me aparte de Ti. Amén.

Eucaristía desde Agüimes, sábado 31 de octubre, Víspera de la Solemnidad de Todos los Santos.


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COMUNIÓN ESPIRITUAL.(Para rezarlo en el momento de la Comunión)

Creo, Jesús mío,
que estáis realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Os amo sobre todas las cosas
y deseo recibiros en mi alma.
Pero como ahora no puedo recibiros sacramentado,
venid al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya os hubiese recibido,
os abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás
Me aparte de Ti. Amén.

La Comisión Gestora del Cementerio Parroquial de San Sebastián de Agüimes ,Informa...


La Comisión Gestora del Cementerio Parroquial de San Sebastián de Agüimes, te informa que este año por la realidad de la alerta sanitaria no se podrá pagar los recibos de mantenimiento en el cementerio.
Les invitamos a realizarlo en horario de archivo parroquial; Miércoles y Viernes de 9:30 a 12:30 y por transferencia bancaria;  
Ingresando el importe de 10€ en el Banco Santander, en la c/c :
ES72-0030-1189-11-0850132273 haciendo constar en concepto el número de nicho y
nombre y apellidos del arrendatario.

Damos las felicidades a la Parroquia San Rafael Arcángel de Vecindario por sus pasadas fiestas patronales.


Compartimos con todos la alegría de las Fiestas de la Parroquia San Rafael de Vecindario,en el día grande y Festividad de su santo patrón San Rafael Arcángel, le hemos realizado un vídeo resumen de lo vivido ese día grande para la parroquia.
En nombre de los Medios Parroquiales de Agüimes le damos las gracias a nuestra amiga Mari Carmen la que ha realizado las imágenes y es la responsable de los Medios Parroquiales de San Rafael Arcángel de Vecindario por la gran labor que realiza llevando el mensaje de Jesús a las nuevas tecnologías, que nunca decaigas ,que San Rafael siempre te ayude a seguir con esta bonita labor, la cual se dedica mucho tiempo. GRACIAS.
Para ver todas las imágenes pinchar en la imagen superior.

Eucaristía desde Agüimes, Domingo XXX del Tiempo Ordinario Ciclo A.


Eucaristía desde la Parroquia San Sebastián de Agüimes, correspondiente al Domingo XXX del Tiempo Ordinario, Ciclo A.
Y como siempre pedimos a los entendidos en Redes Sociales e internet que ponga a disposición estos medios a los enfermos y personas mayores.
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COMUNIÓN ESPIRITUAL.(Para rezarlo en el momento de la Comunión)

Creo, Jesús mío,
que estáis realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Os amo sobre todas las cosas
y deseo recibiros en mi alma.
Pero como ahora no puedo recibiros sacramentado,
venid al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya os hubiese recibido,
os abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás
Me aparte de Ti. Amén.