Oración semanal...



Oh Señor, mi maestro y amigo,
quiero acercarme a Ti para que me enseñes los caminos de la vida;
quiero acercarme a la gente dispuesto a aprender y a compartir;
quiero ser ojos para verte y admirarte;
quiero ser oídos para escuchar tu voz y la de mis hermanos;
quiero ser pies y manos para seguirte con mis obras;
quiero ser corazón para amarte,
para decirte, una vez más, que “ya no puedo vivir sin Ti”.

Oh Señor, mi maestro y amigo, transfigúrame;
cámbiame con tu presencia cercana,
con el descubrimiento de que Tú, mi Dios,
tienes rostro humano y llevas nombres concretos:
te llamas Samuel y María, Carla y Alberto…
Cámbiame con tu mirada
porque, en el duro camino de la vida, tengo miedo a perderte,
a no distinguirte más allá de donde alcanza mi pobre vista.

Transfigúrame, Señor, mi maestro y amigo,
con tu amor para que comprenda lo mucho que me quieres:
para que intuya que lo de dar la vida por nosotros
no fue un simple accidente;
que lo de hacernos hijos tuyos,
no es un mal sueño de mis deseos de grandeza.

Cámbiame, Señor,
porque, siendo tu amigo como soy,
no siempre descubro la gloria que Tú escondes.
Cámbiame, Señor,
para que mi vida sea un signo de tu amor;
para que mis hermanos puedan entender por mi experiencia de Dios,
quién eres Tú para nosotros,
aunque andemos perdidos por los vericuetos de la vida.
Cámbiame, Señor,
para que, por tu fuerza, mi vida adquiera todo su sentido.
Amén.



Isidro Lozano



























































Isidro Lozano