Oración semanal...













¿Y si Dios fuera “el viento”
que penetra por la nariz y por los poros
hasta oxigenarnos los pulmones y el espíritu?
Como Marta, Señor, allí donde mi mano sea necesaria,
y como María, entretenida en el gozoso silencio de estar contigo.

¿Y si Dios fuera “el silencio”
que vela y guarda cada noche como un tesoro
nuestros sueños azules y locos?
Como Marta, Señor, avezada a mitigar la sed del sediento
y como María, deseosa siempre de llenarme del agua viva de tu pozo.


¿Y si Dios fuera “la música”
que nos invita a cantar y bailar por las calles y las plazas
contagiando y llenando el mundo de alegría?
Como Marta, Señor, allí donde mi mano sea necesaria,
y como María, entretenida en el gozoso silencio de estar contigo.

¿Y si Dios fuera “el mendigo”
que nos tiende la mano
sin atreverse a confesar sus miedos y sus hambres?
Como Marta, Señor, avezada a mitigar la sed del sediento
y como María, deseosa siempre de llenarme del agua viva de tu pozo.


¿Y si Dios fuera “Jesús de Nazaret”
muerto y resucitado hace más de dos milenios,
y en la actualidad estandarte de vida y esperanza
de pobres, humildes, misericordiosos y perseguidos?
Como Marta, Señor, allí donde mi mano sea necesaria,
y como María, entretenida en el gozoso silencio de estar contigo.
Como Marta, Señor, avezada a mitigar la sed del sediento
y como María, deseosa siempre de llenarme del agua viva de tu pozo.


Sí, así, siempre así, mi Dios. Amén.
Isidro Lozano